Así a lo tonto hemos estado casi cuatro meses y medio sin una mísera entrada desde nuestra última digresión sobre la tercera temporada de Game of Thrones. Tanto Bulma como yo merecemos una sonora colleja, lo admitimos. Así que este parrafito es un mea culpa, mea culpa, mea maxima culpa con golpes en el pecho a puño cerrado y todo.
Ha llegado el otoño con más fuerza en unas partes que otras. O la primavera si nos estás leyendo dede el otro lado del ecuador. Y, con el otoño, la nueva temporada televisiva cargada de estrenos, como más o menos todos los años. Para mí está siendo una vuelta al cole de racionalización de consumo seriéfilo y, aunque continuo siguiendo
